jueves, 28 de agosto de 2008










La miya despierta en su sueño. Hablo con vos, en la noche un perro blanco en la espuma de un baño se pierde. Escribo y oigo y pregunto y soplo la curva del hocico. Te saco las hebillas pensando. Enfrutecés. La temperatura también es una magnitud física. Me decís, no hay susto que pueda con este hipo. Una risa es una risa es una risa es una risa es una risa.
Así lo desconocido adopta su carácter de belleza.


Cómo es que se deshace y algo queda en el aire. Encontrar el ritmo en esa apuesta, impaciencia a punto. Imaginar el deseo, acordar algún peso que pasar por la frontera. Caminar.